Dieta baja en colesterol
El colesterol en la actualidad representa un peligroso factor en lo que refiere a distintas enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades neurológicas. El colesterol está presente en el cerebro, el hígado, los nervios, la sangre y la bilis. Por eso siempre se ha dicho que para practicar una dieta baja en colesterol debemos evitar tomar alimentos de origen animal.
Para combatir el colesterol es muy importante gozar de un buen funcionamiento de nuestro organismo y sobretodo cuidar la alimentación con una dieta.

Entre algunas recomendaciones nutricionales a seguir, para tener una dieta baja en colesterol, se puede mencionar:

7 pasos sencillos para una dieta baja en colesterol

  • Reduzca el consumo de alimentos fuentes de colesterol.

Ejemplo: carne de cerdo, vísceras, embutidos de todo tipo, mariscos (en especial camarones), pellejos de res, piel del pollo, yema de huevo, huevo, quesos amarillos procesados, mantequilla, queso crema y manteca de cerdo.

  • Prefiera alimentos bajos en grasa.

Son fuente de nutrientes y muy bajos en colesterol, pollo sin piel, atún en agua, pescado, leche y queso descremados, yogurt bajo en grasa.

  • Modifique la forma de cocinar.

Cocine las carnes y platillos al horno, a la parrilla, a la plancha, al vapor, hervidos, evite que sean fritos o empanizados.

  • Aumente el consumo de frutas

Ingiera por lo menos 3 frutas durante el día y vegetales en el almuerzo y en la cena, porque son buena fuente de fibra. Las frutas ricas en fibra son las que se comen con cáscara.

  • Consuma más agua

Beba por lo menos 8 vasos con agua y líquidos pues el agua contribuye a la movilización de grasas corporales.

  • No al alcohol

Evite las bebidas alcohólicas. El alcohol contribuye a elevar los niveles de colesterol.

  • Haga ejercicio

El ejercicio físico reduce el colesterol ‘malo’ aunque no haya pérdida de peso, como muy bien lo explican en este enlace: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2002/11/07/deporte/1036609693.html 

En conclusión, los médicos deberían intentar alentar a sus pacientes con colesterol alto a que modifiquen sus hábitos alimentarios con una dieta baja en colesterol. Aunque en algunos casos la dieta no sería suficiente para reducir el colesterol malo, la mayoría de los pacientes se podría beneficiar de un cambio alimenticio en su estilo de vida.