Perder peso es uno de los retos más complicados al que nos enfrentamos de manera habitual. Ya sabemos que, para conseguir perder los kilos que nos sobran, lo más eficaz es hacer una dieta (como la dieta proteica), y acompañarla de ejercicio regular y otras medidas como beber mucho agua, dejar el alcohol, y no volver a mirar los dulces.

Alimentos ricos en proteinas

Alimentos ricos en proteinas

El problema no es que no tengamos ganas realmente de perder peso, la dificultad aparece cuando todas las dietas son tan difíciles de llevar a cabo que nuestro objetivo se convierte en un reto imposible.

La mayor parte de las dietas reducen tanto el consumo de alimentos, que pasamos demasiada hambre y no podemos continuar con ella. Por no contar con la dificultad que entraña pesar continuamente las cantidades de todos los alimentos que podemos ingerir. Y sin pensar en las veces que tenemos que comer fuera de casa y no hay manera de encontrar nada en el menú que podamos consumir.

La dieta proteica nos permite acabar con todos estos inconvenientes.

¿En Qué Se Basa La Dieta Proteica?

alimentos recomendados para la dieta proteica

Alimentos recomendados para la dieta proteica

Esta dieta está basada en la alimentación a base de proteínas, sin limitar las cantidades que consumimos. Existen distintos tipos de dieta proteica, como la dieta proteica Dunkan y otros tipos de dietas disociadas.

En general, se pueden consumir proteínas animales, como pollo, ternera, cerdo, cordero, hamburguesas… pero también están permitidas las proteínas del consumo de marisco, pescado o cualquier tipo de lácteo.

Por un lado, y aunque el consumo de proteínas no esté limitado, observaremos al comenzar esta dieta que nos saciamos más rápidamente, ya que esta es una de las cualidades de este tipo de alimentos. Por otro lado, existe un mecanismo que provoca la pérdida de peso gracias a la dieta proteica: la fuente de energía natural del cuerpo son los azúcares, por lo que nuestros músculos, nuestro cerebro y nuestro organismo puede funcionar gracias a la glucosa. Esta se extrae con la descomposición de los hidratos de carbono (que son moléculas complejas) en glucosa (moléculas sencillas).

Si nuestro cuerpo no está obteniendo los hidratos de carbono necesarios, tendrá que descomponer otro tipo de moléculas para conseguir ese aporte de energía. Y es entonces cuando se ve obligado a descomponer las proteínas en aminoácidos, obteniendo la energía que buscaba. Este proceso consume muchas más calorías que el anterior, elevando nuestro gasto calórico. Y ya sabemos que para adelgazar, nuestro gasto calórico debe ser superior a nuestra ingesta calórica. De esta manera funciona la dieta proteica para adelgazar.

Al restringir el consumo de hidratos de carbono, debemos evitar todos los alimentos que los contengan: el pan, el arroz, las pastas, las legumbres… y por supuesto la bollería, las galletas, los dulces, etc. En función del tipo de dieta proteica que se esté realizando, se permitirá en ocasiones el consumo de este tipo de alimentos, pero en las más estrictas no se permite incluso el consumo de frutas.

Es igualmente importante recordar que al realizar un tipo de dieta proteica para adelgazar, debemos aumentar considerablemente el consumo de agua, ya que el volumen de fibra que consumimos se verá reducido y el agua será necesaria para que nuestro intestino pueda realizar su trabajo adecuadamente.

Dieta Proteica Menu

Por poner un ejemplo, proponemos un menú tipo según la dieta proteica. Ten en cuenta que, como hemos señalado, podrás consumir sin limitar la cantidad de carnes, pescados, huevos, mariscos, aves y quesos.

Menú tipo:

Dieta Proteica

  • - Desayuno: bacon y huevos, café o té (sin tostadas ni zumos).
  • - Almuerzo: ensalada y hamburguesa.
  • - Cena: ensalada con queso azul, y filete de ternera o pechuga de pollo a la plancha.

Los defensores de la dieta proteica argumentan que la pérdida de peso es muy rápida, y se realiza sin pasar hambre. Ambos puntos son ciertos, pero es cierto también no es beneficioso mantener durante mucho tiempo una dieta proteicas muy radical.

Además, el seguimiento por parte de un médico o especialista resulta conveniente en la mayor parte de los casos, para conseguir una dieta equilibrada y mejorar no solo nuestro aspecto físico, sino también nuestra salud.